viernes, 8 de agosto de 2014

Escriba Susana, escriba! (6)

Perdón por el tiempo transcurrido... sin  escribir.

Hoy escribí una carta a Carlos que quiero mandarle por el correo con alguna estampilla bonita, al estilo antiguo. Y que la reciba en "nuestra"casa.
Sí, dije bien, nuestra casa o depto. de Pompeya. Ya estoy viviendo allí!

Bueno desde que dejé de escribir pasaron muchas cosas hermosas en mi vida y en la de él (así lo manifiesta y le creo). Hoy puedo creer en una persona. Estoy absolutamente enamorada y me siento bien.
Cuento que me invitó a ir a Monte, a la casa de campo que tiene Carrancisco, su hijo mayor, quien a su vez se la prestó para la ocasión. Pedí dos art.70T en la escuela y empalmé con el feriado del 9 de julio y así es que fuimos a Monte, no todos esos días, pero sí estuvimos el 5, 6  y como llovía mucho nos quedamos hasta el 7 de julio, mi cumpleaños 61. Pasamos todas esas horas juntos, charlando, cocinando, yo cociné improvisando. Cocinamos juntos. No pudimos conectar la TV, hacía mucho frío, llovía y había viento pampero o algo así, muy frío. Nos quedamos en el living al lado de la estufa y todo fue maravilloso. Horas interminables de charla amena, buen humor, compañerismo. Fue el recomenzar y afirmar que la relación es seria. Carlos tenía sin querer desconectado el celular, habíamos llamado a CABA cuando llegamos y sin querer quedó bloqueado, entonces no pudimos pedir el remise que nos alcanzara hasta el pueblo o por lo menos hasta la entrada del country "Benquerencia". Así que emprendimos la caminata por los caminos embarrados, con los bolsos y contentos como dos chicos en una aventura. Casi llegando al portón (2,5 km) nos alcanzó una pareja de caseros de una de las chacras que llevaban a sus niños a la escuela. Pasa una combi a recogerlos por la entrada. Estuvimos charlando con los guardias. Llegamos al pueblo y comimos allí, visitamos la iglesia...Tomamos la combi a Bs.As con el mismo chofer que a la ida, Ramón... y charlamos con él como en el viaje de ida con Laurita, la policía que se está haciendo la casa con el plan PROCREAR.
En la capital volvimos a tomar café en el bar de la esquina, no había café porque faltaba agua en la zona ya que el viento había arrastrado la corriente hacia el Uruguay. Volvimos a Pompeya. Volví a Pompeya!!

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